jueves, 30 de noviembre de 2017

El "sex appeal" del azul entre las marcas tiene una razón científica

Si posa sus ojos en la pantalla de su smartphone, contemplará probablemente un buen puñado de logos de color azul. Facebook, LinkedIn, Twitter y Skype comparten, por ejemplo, su amor (apasionado) por el azul.
Sin embargo, el color azul no encandila única y exclusivamente a las empresas “techies” sino también a aquellas que se desenvuelven en el mundo real. Es el caso de GM, Ford, Intel o Boeing.

Está claro que es el color tiene enamoradas hasta el tuétano a muchísimas marcas, pero ¿es pura casualidad o hay una razón oculta para tan colorista coincidencia?
Resulta que hay una razón y se trata de una razón bendecida por la ciencia. Cuando en los años 40 los científicos comenzaron a indagar en las preferencias cromáticas de la gente, un elevado número de personas escogió el azul. Y eso que en sus estudios los investigadores fijaron la mirada en miles de personas oriundas de centenares de países diferentes, explica Abigail Cain en un artículo para Artsy.
La predilección por el azul se reveló ya en los años 40 como un fenómeno global capaz de trascender barreras generacionales, geográficas e ideológicas.
Poco a poco los científicos comenzaron a comprender la razón de la popularidad del azul y sus conclusiones resultaron asombrosamente simples.
Según un estudio publicado en 2010 por Stephen E. Palmer y Karen Schloss, la preferencia de las personas por un determinado color está estrechamente relacionada con los objetos asociados a ese color.
Y resulta que las cosas asociadas al color azul son mayoritariamente positivas. Hermanado con cosas como el cielo y el océano, el azul despierta asociaciones de carácter positivo en personas adscritas a todo tipo de culturas.
Los expertos en branding son muy conscientes de este dato científico y por eso se cuelgan tan a menudo del brazo del color azul.
Pero hay más razones (100% científicas) por las que el azul es color favorito de la gente y también de las marcas. Tal y como explica Stephen Westland, profesor de la Universidad Leeds, en un artículo publicado en The Conversation, el color azul tiene efectos medibles en los cuerpos de quienes lo contemplan.
Mientras el color rojo es capaz de aumentar los latidos del corazón, el azul obra el efecto contrario y es mundialmente conocido por sus cualidades calmantes.
Y son precisamente sus cualidades relajantes las que explican (al menos en parte) que las marcas no puedan resistirse a incluir este color en sus logotipos.